¿Y qué haría el campo que ha tenido por alimentación sólo observaciones al azar, cuando se le inyecten leyes naturales, claramente estables y certeras? Nadie puede pelear con la leyes naturales. Por lo menos los científicos físicos -amaestrados desde hace décadas, contrario a sus colegas en el campo de “humanidades”, -han aprendido a aceptar la evidencia de sus sentidos. Pero los “científicos” en el campo de “humanidades” nunca han sido educados en lógica, matemática, ni siquiera en metodología científica. Ellos pretenden saber los bordes de la ciencias físicas, pretendiendo pedir prestado algo de la gloria que comenzó Newton.

      Entonces Dianética ha sido perseguida, hasta cierto grado, por muchos pretendientes con sus respectivas botellas de “Aceite de Raíz de Pantano”. Sorprendentemente, la venta de estas botellas fue lucrativa. Y sus vendedores no dejarían de venderlas en su puesto de venta voluntariamente.

      Probablemente nuestra generación está muy sumida en la ignorancia por una nueva ciencia. Sería muy triste si fuera cierto, porque las bombas atómicas son muy destructivas para las personas y los pueblos, y podrían eliminar culturas completas. A su vez, los vendedores de ideologías baratas y terapias destructivas son muy ricos y muy poderosos y muy egoístas para permitir a nuestra generación un rayo de esperanza. Tal vez será mañana -si se deja que llegue el mañana - antes de que se use Dianética y que sea ampliamente usado.

      A Dianética se le pidió reivindicarse en 1950. Esto fue muy interesante para Dianética porque nunca antes se había validado o se le había solicitado a una inexistente “guía" relacionada con la mente humana, que se validara a sí misma. Las enredadas terapias simplemente no trabajan. Sus resultados son casi los mismos de los que se hubiesen obtenidos si no se hubiese hecho nada. ¿Qué tipo de sociedad es esta en la que vivimos, en donde la pretensión es aceptada como validez contra todos los hechos opuestos?

      Dianética trabaja. Nadie que haya estado alrededor de la Fundación puede dudar de eso. Esta trabaja aún en manos de inexpertos. Diariamente hace sus milagros. Y esto no es muy extraño, porque Dianética es el conocimiento raíz de la actividad humana.


      Pero Dianética no es psicoterapia y no es medicina psicosomática. Aquellos que desean y necesitan esas cosas encuentran a Dianética delicadamente eficiente en estas áreas y piensan que Dianética es psicoterapia. Aquellos cuyo “campo” ésta invade, les encantaría que se considerara ilegal antes de que su “Aceite de Raiz de Culebra” sea desacreditado.

      Dianética Preventiva significa más para la humanidad a largo plazo que Dianética en Proceso. Dianética en Grupo significa más para estas sociedades destruidas por la guerra que cualquier cura para la artritis.

      Dianética es la ciencia básica del pensamiento humano. Esta abraza la actividad humana y arregla un cúmulo de conocimientos carentes de coordinación.

      Dianética tiene una meta principal, una buena meta, una meta que no se debe echar de menos o hacia un lado porque cualquier hablador va a perder su ingreso o porque cualquier revolucionario va a perder su causa perdida. La meta de Dianética es un mundo sano -un mundo sin insanidad, sin criminales y sin guerra. Si nuestras generaciones viven para escribir la historia, permítanle tristemente darle una página a aquellos que, en estos tiempos caóticos y oscuros, buscaron, a través de ganancias personales y a través de odio, destruir una verdadera ciencia humanitaria.

      La meta de Dianética es sanidad. Sólo puede ser detenida por el que no está sano.

L. Ronald Hubbard